domingo, 15 de abril de 2007

Contigo me sentía bien no me acordaba del pasado
De pronto en mi vida simple fuiste un milagro
Contigo no había un Día gris ni noches frías antes de dormir
Contigo no morían de hambre ni de sed mis labios


Contigo una y otra vez quería volver para salvarme
Contigo el mundo parecía un lugar amable
Contigo yo era más que yo porque al quererte quería ser mejor
Y ahora que no estas la vida me ha quedado grande

Porque es…
Tu amor, el alma de mi alma
Tu amor, la fuerza que me alza
Tu amor, un recuerdo, un amor


Contigo me reía más porque la vida me gustaba
Contigo las guerras perdidas parecían ganadas
Contigo en mi habitación la luna se juntaba con el sol
Y ahora que no estas le tengo miedo a las mañanas

Porque es…
Tu amor el alma de mi alma
Tu amor la fuerza que me alza
Tu amor, un recuerdo, un amor

Y las horas pasan sobre mí
Y al final de mí ya no hay final feliz
Es inútil esconderme cada viernes de la soledad

Porque es…
Tu amor, el alma de mi alma
Tu amor, la fuerza que me alza
Tu amor, un recuerdo, una voz

Que habla en todos mis silencios
Tu amor…
Gracias amor, de verdad ka.

lunes, 9 de abril de 2007

Entra en mi vida

Buenas noches,
Mucho gusto,
Eras una chica mas.
Después de cinco minutos ya eras alguien especial.
Sin hablarme,
Sin tocarme,
Algo dentro se encendió.
En tus ojos se hacia tarde y me olvidaba del reloj.

Estos días a tu lado me enseñaron que en verdad
No hay tiempo determinado para comenzar a amar.
Siento algo tan profundo que no tiene explicación,
No hay razón ni lógica en mi corazón.

[Coro]

Entra en mi vida,
Te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida,
Yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte de luego.


Buenas noches,
Mucho gusto,
Ya no existe nadie mas.
Después de este tiempo juntos,
No puedo volver atrás.
Tu me hablaste,
Me tocaste y te volviste mi ilusión.
Quiero que seas dueña de mi corazón.

[Coro]

Entra en mi vida,
Te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida,
Yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte de luego.

Entra en mis horas,
Sálvame ahora,

Abre tus brazos fuerte y déjame entrar.

[Coro]

Entra en mi vida,
Te abro la puerta.
Se que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida,
Yo te lo ruego.
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte de luego

Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte de luego.
Es una locura, pero es asi

domingo, 1 de abril de 2007

Que lloro

Quédate un momento así
No mires hacia mi
Que no podré aguantar,
Si clavas tu mirada que me llena el cuerpo,
Me ha pasado antes que no puedo hablar,
Tal vez pienses que estoy loco ,
Y es verdad un poco tengo que aceptar,
Pero si no te explico lo que siento dentro,
No vas a entender cuando me veas llorar.
Nunca me sentí tan solo
Como cuando ayer de pronto
No entendí mientras callaba.
La vida me dijo a gritos
Que nunca te tuve y nunca te perdí
Y me explicaba.
Que el amor es una cosa
Que se va de pronto en forma natural
Lleno de fuego,
Si lo fuerzas se marchita,
Sin tener principio llega a su final
Ahora tal ves tu puedas entender
Que si me tocas se quema mi piel
Ahora tal vez tu puedas entender
Y no te vuelvas si no quiere ver...

Que lloro por ti
Que lloro sin ti
Que ya lo entendí
Que no eres para mí
Y lloro...

Nunca me sentí tan solo
Como cuando ayer de pronto
No entendí mientras callaba
La vida me dijo a gritos
Que nunca te tuve y nunca te perdí
Y me explicaba
Que el amor es una cosa
Que se va de pronto en forma natural
Lleno de fuego,
Si lo fuerzas se marchita
Sin tener principio llega a su final
Ahora tal ves tu puedas entender
Que si me tocas se quema mi piel
Ahora tal vez tu puedas entender
Y no te vuelvas si no quieres ver

Que lloro por ti
Que lloro sin ti
Que ya lo entendí
Que no eres para mi

lunes, 19 de marzo de 2007

Amiga me conoces bien,
ven vamos te invito un cafe,
allí podremos conversar,
y desahogar tristezas,
sabes son cosas de mujeres,
pero es que mi alma se me muere,
y muchas veces una se harta de llorar sola,
amiga quien fallo fui yo y ahora,
su sonrisa y tierna boca tienen dueña ahora.

[Coro]
Dime si has sentido que se rompe el suelo,
que caes a un vacío sin final,
que cuando el estaba tú no lo cuidastes,
y ahora que no está, lo valoras más,
y que al despertar yo miro en el espejo
una historia que no volverá,
si un dia tu lo encuentras dile fue mi culpa,
mi leccion ya la aprendí,
por no cuidar su amor.

Amiga no son tonterías,
cuando una misma se lástima,
al menos he reconocido un grave error,
primer paso al perdón.
Amiga quien fallo fui yo,
y ahora su sonrisa y tierna boca
tienen dueña ahora.

[Coro]
Dime si has sentido que se rompe el suelo,
que caes a un vacio sin final,
que cuando el estaba tú no lo cuidastes,
y ahora que no está, lo valoras más,
y que al despertar yo miro en el espejo
una historia que no volverá,
si un día tú lo encuentras dile fue mi culpa,
mi lección ya la aprendí,
por no cuidar su amor.

Ahora me toca a mi recuperarme.
Caminar y sin juzgarme, sanarme.

Dime que puedo yo hacer, dime que puedo yo hacer.
Dime, dime, dime, dime amiga mia, cuando se acaba la vida, dime, dime, dime.

Amiga deséame serte (deséame suerte)
Dame la oportunidad de no pensar en ti,
de no soñarte más, para poder seguir
y ya no estar atada a tu recuerdo
.

Déjame sufrir en paz, dame la soledad,
y ya no vuelvas más
; desátame de ti,
para que el viento sople
y se lleve muy lejos todo lo que fui.

Te pido, sólo una razón para olvidarte,
destroza de una vez mi pobre corazón.


Desilusióname te pido,
no tengas compasión conmigo,
hazme cruzar la línea del amor al odio
para conseguir tu olvido.

Desilusióname te pido,
hazme caer al fin vencida;
enséñame al final que no eres tan perfecto,
y que esto de adorarte, no tiene sentido.


Reta mi imaginación, dime que alguien llegó,
que no sentiste amor, dentro del corazón
y que fingías todas, todas tus caricias.
Te pido sólo una razón para olvidarte
destroza de una vez mi pobre corazón.

No me mires más así,
que no puedo soportar esta agonía
.
Saber que no eres mío, y que nunca lo serás,
Fuiste todo para mí, ya no puedo respirar,
Entrégame la libertad.

Desilusióname te pido,
no tengas compasión conmigo,
hazme cruzar la línea del amor al odio
para conseguir tu olvido.

Desilusióname te pido,
hazme caer al fin vencida;
enséñame al final que no eres tan perfecto,
y que esto de adorarte, no tiene sentido
.

martes, 13 de marzo de 2007

El Amor y la Locura

Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: “Vamos a jugar a los escondidos”. La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
¿A los escondidos? ¿Y eso cómo es?
Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras ustedes se esconden, y cuando ya haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego. El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza que como siempre, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendija de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó en ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el. La mentira se escondió en el fondo de los océanos, mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante, Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris, mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo, Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.

domingo, 11 de marzo de 2007

El tesoro enterrado

Había una vez, en la ciudad de Cracovia, un anciano piadoso y
solidario que se llamaba Izy. Durante varias noches Izy soñó que
viajaba a Praga y llegaba hasta un puente sobre un río. Soñó que
a un lado del río, y debajo del puente, se hallaba un frondoso
árbol. Soñó que él mismo cavaba un poco al lado del árbol y que
de ese pozo sacaba un tesoro, que le traía bienestar y tranquilidad
para todo la vida.
Al principio Izy no le dio importancia. Pero cuando el sueño se
repitió durante varias semanas, interpretó que era un mensaje y
decidió que no podía desoír esa información, que le llegaba de
Dios o de no sabía donde, mientras dormía.
Así que, fiel a su intuición, cargó su mula para un largo viaje y
partió hacia Praga. Después de seis días de marcha, el anciano
llegó a Praga y se dedicó a buscar el puente sobre el río en las
afueras de la ciudad.
No había muchos ríos ni muchos puentes, así que rápidamente
encontró el lugar que buscaba. Todo era igual que en su sueño: el
río, el puente y, a un lado del río, el árbol debajo del que debía
cavar.
Sólo había un detalle que no había aparecido en su sueño: el puente
era custodiado día y noche por un soldado de la guardia imperial.
Izy no se atrevía a cavar mientras el soldado estuviera allí, así
que acampó cerca del puente y esperó. La segunda noche el soldado
empezó a sospechar de aquel hombre que acampaba cerca de
su puente, así que se aproximó para interrogarle.
El viejo no encontró razón para mentirle. Por eso le contó que
había llegado desde una ciudad muy lejana porque había soñado
que en Praga, bajo un puente como aquél, había un tesoro enterrado.
El guardia empezó a reírse a carcajadas.
- Has viajado mucho por una estupidez -le dijo-. Desde hace tres
años yo sueño todas las noches que en la ciudad de Cracovia,
debajo de la cocina de un viejo loco llamado Izy, hay un tesoro
enterrado. ¡Ja, ja, ja! ¿Crees que yo debería ir a Cracovia a buscar
a ese Izy y cavar bajo su cocina? ¡J a, ja, ja!
Izy dio amablemente las gracias al guardia y regresó a su casa.
Al llegar cavó un pozo bajo su cocina y encontró el tesoro que
siempre había estado allí enterrado.

Jorge Bucay

domingo, 4 de marzo de 2007

La tristeza y la furia

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta. En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque. La furia, apurada, como siempre esta la furia, urgida, sin saber por qué, se bañó rápidamente y mas rápidamente aún, salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro, o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Jorge Bucay

viernes, 23 de febrero de 2007

A ti

Puede que no sea el lugar idóneo para escribir lo siguiente, pero necesito sacarlo fuera, necesito arrancarme del alma todo lo que llevo dentro. Empiezo:

Te escribo a ti, a quien ha compartido casi 3 años de mi vida, unos años maravillosos, con sus altibajos, pero igualmente maravillosos. Antes de nada quisiera por ello darte las gracias por todo, tanto lo bueno como lo malo, quizá más por lo malo porque de esas cosas he aprendido y me han enseñado a ver la vida de otra manera.

Todo terminó, en gran parte, por mi culpa, jugué con fuego y terminé quemandome, ahora lo veo, no se puede vivir del pasado, hay que dejar las cosas en su sitio, el pasado en el pasado y vivir el presente. Cometí un error, lo sé y lo estoy pagando con tu ausencia y no sabes lo que me duele, ni si quiera te lo podrás imaginar nunca.

Cuando todo empezó yo acababa de dejar un relación, bueno, me acababan de dejar y salí mal y tu poco a poco fuiste metiéndote dentro de mi, casi sin darme cuenta. Pasó el tiempo y sabía que te quería, pero no pensé que fuera tanto el amor que dejaste dentro, que poco a poco fuiste construyendo sin apenas casi darme cuenta.

Hoy, que han pasado mucho meses, casi un año, miro atras y me da mucha pena, porque aunque no lo creas se que eres y serás el amor de mi vida. Es cierto eso que dicen por ahi que no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde, tan cierto como que ahora estoy llorando y tengo un profundo dolor que no me deja mirar al frente porque sé que es un error no luchar por lo que teníamos y lo que podríamos tener, pero no quieres y yo no puedo hacer nada.

Lo he intentado todo, pero parece imposible. Sé que no te soy indiferente, lo sé, pero mira que te tuve que hacer daño para que no quieras mirar atrás ni un solo momento. Sé que hay otra persona, que ni se imagina la suerte que tiene y lo afortunado que es de tenerte a su lado, se que existe y que lo intentas con él, pero no puedo dejar de pensar que te equivocas, que no es él. Es difícil, lo sé, has caminado y volver atrás no es fácil, pero también se que serías felíz, seríamos felices, lo se.

No sabes lo que me gustaría que sólo por un instante pensaras bien las cosas, que te dejaras llevar por lo que sentiste una vez y lo que queda se ese sentimiento, que aunque no es mucho, es algo y sólo por lo que vivimos en esos 3 años decidiras mirar atrás.

A pesar de este dolor, sinceramente y de corazón, quiero que seas feliz, y si no quieres volver deseo que estés bien y que alguien te de lo que yo no supe darte por m i inmadurez.
No olvides nunca lo que te amo, no lo hagas tu ya que yo lo olvidé una vez.

“Cuando la noche está oscura, hay una brizna de luz que brilla en mí hasta el alba, Déjala estar…”

Te amo.

martes, 20 de febrero de 2007

20 poemas de amor y una cancion desesperada

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "la noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La bese tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Que importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo: A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta cion haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto. pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porqu en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.