viernes, 23 de febrero de 2007

A ti

Puede que no sea el lugar idóneo para escribir lo siguiente, pero necesito sacarlo fuera, necesito arrancarme del alma todo lo que llevo dentro. Empiezo:

Te escribo a ti, a quien ha compartido casi 3 años de mi vida, unos años maravillosos, con sus altibajos, pero igualmente maravillosos. Antes de nada quisiera por ello darte las gracias por todo, tanto lo bueno como lo malo, quizá más por lo malo porque de esas cosas he aprendido y me han enseñado a ver la vida de otra manera.

Todo terminó, en gran parte, por mi culpa, jugué con fuego y terminé quemandome, ahora lo veo, no se puede vivir del pasado, hay que dejar las cosas en su sitio, el pasado en el pasado y vivir el presente. Cometí un error, lo sé y lo estoy pagando con tu ausencia y no sabes lo que me duele, ni si quiera te lo podrás imaginar nunca.

Cuando todo empezó yo acababa de dejar un relación, bueno, me acababan de dejar y salí mal y tu poco a poco fuiste metiéndote dentro de mi, casi sin darme cuenta. Pasó el tiempo y sabía que te quería, pero no pensé que fuera tanto el amor que dejaste dentro, que poco a poco fuiste construyendo sin apenas casi darme cuenta.

Hoy, que han pasado mucho meses, casi un año, miro atras y me da mucha pena, porque aunque no lo creas se que eres y serás el amor de mi vida. Es cierto eso que dicen por ahi que no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde, tan cierto como que ahora estoy llorando y tengo un profundo dolor que no me deja mirar al frente porque sé que es un error no luchar por lo que teníamos y lo que podríamos tener, pero no quieres y yo no puedo hacer nada.

Lo he intentado todo, pero parece imposible. Sé que no te soy indiferente, lo sé, pero mira que te tuve que hacer daño para que no quieras mirar atrás ni un solo momento. Sé que hay otra persona, que ni se imagina la suerte que tiene y lo afortunado que es de tenerte a su lado, se que existe y que lo intentas con él, pero no puedo dejar de pensar que te equivocas, que no es él. Es difícil, lo sé, has caminado y volver atrás no es fácil, pero también se que serías felíz, seríamos felices, lo se.

No sabes lo que me gustaría que sólo por un instante pensaras bien las cosas, que te dejaras llevar por lo que sentiste una vez y lo que queda se ese sentimiento, que aunque no es mucho, es algo y sólo por lo que vivimos en esos 3 años decidiras mirar atrás.

A pesar de este dolor, sinceramente y de corazón, quiero que seas feliz, y si no quieres volver deseo que estés bien y que alguien te de lo que yo no supe darte por m i inmadurez.
No olvides nunca lo que te amo, no lo hagas tu ya que yo lo olvidé una vez.

“Cuando la noche está oscura, hay una brizna de luz que brilla en mí hasta el alba, Déjala estar…”

Te amo.

martes, 20 de febrero de 2007

20 poemas de amor y una cancion desesperada

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "la noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella tambien me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La bese tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Que importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo: A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta cion haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto. pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porqu en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.